El rápido crecimiento del uso de Internet, demostrado
por la creciente cantidad de usuarios conectados, el aumento
de la velocidad de conexión, y la diseminación de
servicios y plataformas basados en la Web, trajo
aparejados algunos inconvenientes.
Delincuentes informáticos (hackers) y otros desarrolladores
de programas maliciosos han creado un territorio
fértil para
los ataques basados en Internet, apuntando a datos confidenciales,
el rendimiento de los ordenadores, y la integridad
de las redes corporativas.
Las vulnerabilidades no
reparadas y la ausencia de actualizaciones de seguridad
tempranas, contribuyen a incrementar
los problemas de seguridad.
Los programas cortafuegos brindan una protección
confiable contra los ataques delictivos, pues crean una coraza virtual
sobre el ordenador anfitrión.
De este modo, previenen el
establecimiento de comunicaciones maliciosas desde y hacia
la máquina, protegiéndolo contra ataques piratas.
Los programas antivirus (en su mayoría) actúan
por reacción,
detectando y eliminando virus del ordenador.
En cambio, un cortafuegos
está diseñado para ser proactivo, y prevenir
que el virus llegue al ordenador monitorizando constantemente todo
tipo de actividad en las conexiones, y descartando
paquetes de datos no adecuados.
Debido a su relativa complejidad y sofisticación, los cortafuegos
pueden necesitar cierto grado de conocimientos técnicos de
parte del usuario, para ser configurados de tal manera
que provean el máximo
nivel de seguridad.
Mientras que el funcionamiento
de un antivirus es más lineal, ya que en la mayoría
de los casos, el producto que no tenga un desarrollo tecnológico elevado, la
protección consiste en que el usuario toma un archivo y lo
analiza con dicho antivirus. mientras que los cortafuegos
necesitan el ingreso de información
de parte del usuario para poder discriminar qué tipos de
accesos a Internet o a la red serán permitidos.
Los usuarios novatos son los más afectados por las solicitudes
de información de los cortafuegos, porque no tienen la experiencia
suficiente para saber qué responde (¿cómo
podrían
saber si es normal que el programa "iexplore.exe" solicite acceso
a Internet a través del puerto 80 de un protocolo HTTP?)
Después de ver unas pocas preguntas de este estilo, seguramente
el novato abandone el uso del cortafuegos, o sencillamente permitirá la
conexión sin deliberación alguna.
Obviamente, ninguna
de estas opciones es una buena solución.
El problema se extiende a todos los usuarios, no sólo a los
novatos, debido a la cantidad de aplicaciones que requiere acceso a
Internet actualmente. Como resultado, aún los usuarios experimentados
pueden terminar con un sistema mal configurado y
comprometer la seguridad del mismo.
Tanto si se debe a la falta de tiempo para investigar
los parámetros
de acceso correctos, como si se debe sólo a la falta
de información disponible, los usuarios necesitan ayuda para
configurar su cortafuegos eficientemente, sin interferir con las actividades
en línea.
Agnitum reconoció la necesidad de brindar a los usuarios una
manera confiable y sencilla de configurar correctamente el cortafuegos,
sin dejar de proveer el máximo nivel de seguridad.
El resultado
fue el desarrollo de ImproveNet, un sistema que automatiza la configuración
del cortafuegos de acuerdo al juicio de nuestros expertos
en seguridad, y que permite la distribución de dichas configuraciones
a todos los usuarios participantes.