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Conociendo más sobre seguridad informática
Soluciones de seguridad, segunda parte:
La aplicación antivirus
Introducción
Este es el segundo de nuestra serie de artículos introductorios,
destinados a los usuarios menos experimentados, que desean conocer un
poco más acerca de los distintos productos de seguridad informática disponibles
actualmente.
A otros lectores también les interesará su contenido, a modo
de compendio, actualización y revisión de diversa información
que frecuentemente se encuentra agrupada de forma dispar y desordenada.
El objetivo de este ciclo, es brindar una visión general y
ordenada acerca de los distintos tipos de soluciones de seguridad que
existen hoy día. Mencionaremos los usos y prestaciones principales
de cada una de ellas, y también sus limitaciones e inconvenientes.
En este segundo artículo analizaremos la utilidad del
antivirus. Este, junto con la aplicación cortafuegos, es considerado
un elemento esencial de la seguridad informática.
Para obtener más información acerca del cortafuegos, consulte el
primer
artículo de la serie, dedicado a este tipo de aplicaciones.
Información básica
En la actualidad , es poco común encontrar un producto que
funcione exclusivamente como antivirus.
En realidad, los virus han perdido terreno frente a ciertas aplicaciones
maliciosas que tienen por detrás principalmente una motivación económica:
programas espía,
registradores de pulsaciones y troyanos que roban información personal.
Hoy día, cuando hablamos de aplicaciones antivirus, nos referimos
a un monitor de seguridad que analiza el sistema, con la capacidad
de detectar y eliminar un amplio rango de
programas maliciosos: virus, programas espía, botnets, troyanos y
demás.
Algunos de estos "productos combinados" son más exitosos que otros,
por lo tanto, a la hora de buscar el tipo de solución más adecuada a sus
necesidades, es conveniente comprender las funciones y capacidades específicas
de cada uno de los elementos que los conforman.
¿Qué es exactamente una aplicación antivirus y cómo funciona?
El antivirus es, básicamente, un tipo de aplicación de seguridad
que analiza el ordenador en busca de ciertos programas maliciosos
que pueden propagarse por sí
mismos (generalmente virus y gusanos informáticos) para neutralizarlos.
Para lograr este objetivo, utiliza varias técnicas de detección:
Detección de firmas
La detección de firmas es la técnica más utilizada por los antivirus
actuales, y consiste en el análisis del código malicioso
comparándolo
con "huellas digitales" conocidas.
Para ello, el
programa antivirus examina el contenido de los archivos, en busca
de fragmentos que coincidan con un patrón identificado en su base de datos
como malicioso.
Si se encuentra dicho patrón, el archivo o la porción de código infectado
se marcará como tal, y será puesto en cuarentena,
desinfectado o eliminado, según las funciones de cada producto
antivirus.
El método se basa exclusivamente en comparaciones,
y permite identificar las infecciones de virus conocidos de forma rápida
y precisa.
El inconveniente
que presenta este método es que, para poder contar con una detección certera, el usuario siempre debe
tener la base de firmas de virus actualizada.
Adicionalmente, la detección por medio de firmas no
es efectiva al momento de tratar virus nuevos o polimórficos (como se conoce
a aquellos con capacidad de mutar). Estas amenazas ocultan su presencia
por medio de la modificación de algunas porciones de su carga maliciosa
(esto es, el daño que causa el virus).
Heurística y otras aproximaciones
Tal como hemos mencionado anteriormente, la detección tradicional
no es tan efectiva, porque no puede detectar alteraciones de
un código original.
Una forma de superar esta deficiencia es la detección heurística,
que permite descubrir la probabilidad de que un código ligeramente
modificado sea una copia de una muestra maliciosa original.
Este proceso es complejo y difícil, pero ha sido incorporado por la
mayoría de los productos antivirus más avanzados tecnológicamente.
Debido a que su desarrollo muy reciente,
la heurística aún necesita ser complementada por otros tipos de detección.
En cierto sentido, también podemos decir que es una técnica falible,
ya que eventualmente produce una alta cantidad de positivos falsos (objetos
legítimos
que son identificados incorrectamente como maliciosos).
Simulación virtual
Esta es una nueva aproximación, con un futuro interesante como ayuda
en la detección
de virus nuevos y desconocidos.
En lugar de ejecutar un
análisis de firmas tradicional sobre un archivo sospechoso, la simulación
virtual crea temporalmente un entorno protegido, donde se ejecuta el
código inseguro para examinarlo con mayor profundidad.
Como este contexto está aislado del resto del ordenador, un archivo posiblemente
infectado puede ser ejecutado sin poner en peligro la seguridad del
equipo anfitrión: las acciones realizadas en el entorno virtual no
pueden afectar la información
real del usuario.
Una vez que el archivo ha sido iniciado en este sector aislado, y se
ha activado su
carga adicional, ya no podrá aplicar las técnicas que utiliza para ocultarse
pues el código se ejecutará "al descubierto"
dentro de la memoria.
Esto significa que el funcionamiento interno del archivo se torna visible para la aplicación antivirus,
que podrá analizarlo entonces con el método tradicional de detección de firmas.
Debido a que es un método relativamente nuevo y complejo, está en
las primeras etapas de su desarrollo como técnica de análisis de virus, y
aún no se encuentra disponible en la mayoría de las aplicaciones
antivirus diseñadas
para el uso personal.
La simulación virtual trabaja perfectamente con tecnologías
complementarias tales como el bloqueo de comportamientos extraños y el aislamiento
de aplicaciones.
¿Qué ocurre una vez que un virus ha sido detectado?
Después de la detección e identificación de un patrón malicioso, será necesario
actuar en consecuencia.
Si un archivo normal y legítimo
ha sido infectado por un virus que modificó su contenido, habrá que
localizar y eliminar la sección maliciosa de su código, y restaurar
los datos originales.
De esta forma, el archivo podrá utilizarse nuevamente, de manera
segura.
Entre los ejemplos de este proceso podríamos mencionar archivos ejecutables
(con extensión .exe) o componentes de aplicaciones
(con extensión .sys) que son restaurados a su estado
original, después de haber sido dañados por un
ataque.
Este proceso de restauración es bastante complejo, y solamente algunos
productos antivirus tienen la capacidad de realizarlo eficazmente.
Además de esto, cada tipo de infección necesita un tratamiento
diferente: un archivo infectado por el virus A,
solo podrá
ser reparado por el producto antivirus que conozca exactamente
qué
hace ese virus y cómo trabaja, para deshacer los daños
que este ha causado.
Para proporcionar este nivel de protección, se precisa un equipo
de analistas de virus cualificados
para aplicar técnicas
de ingeniería inversa a cada virus, entender lo que hace, y luego
construir cuidadosamente el proceso de reparación.
Aun cuando el ordenador tenga una solución de seguridad proactiva, que
bloquea la entrada de archivos desconocidos, es recomendable guardar
copias de respaldo de todos los programas y datos importantes, hechas
a intervalos regulares. Estas serán de gran
ayuda en caso de encontrar algún virus nuevo, para el cual todavía no
exista el proceso de reparación.
Afortunadamente, los virus que introducen
infecciones en los archivos existentes son muy raros hoy en
día. Es más frecuente la distribución
de códigos maliciosos bajo la forma de aplicaciones independientes.
En este caso, el programa puede eliminarse por completo
del sistema.
El objetivo de estas aplicaciones maliciosas independientes es infectar,
robar, destruir o tomar el control de su ordenador.
Esta finalidad
es muy distinta a la infección de archivos legítimos descripta
anteriormente.
Tan pronto como una aplicación maliciosa es encontrada, esta será automáticamente
eliminada, o será movida a una carpeta especial de cuarentena para asegurar
que ya no pueda activarse.
Los usuarios pueden ver la lista de objetos puestos en cuarentena cuando lo deseen, y elegir si prefieren eliminarlos de forma permanente, o devolverlos a su ubicación original, en caso de tener la certeza de que el archivo no es realmente malicioso.
Los positivos falsos efectivamente ocurren, y en ocasiones se recomienda
guardar temporalmente los archivos sospechosos en una ubicación
especial segura (la cuarentena), hasta que pueda realizarse un análisis
más detallado.
Un ejemplo reciente de esto sucedió cuando un producto
antivirus borró por equivocación un archivo del sistema
operativo Windows de los discos duros de los usuarios, y hubo
que restaurarlo posteriormente, al descubrir el
error.
Lidiar con las consecuencias de una infección es otro desafío para las
aplicaciones antivirus. Después de que un programa malicioso fue eliminado
exitosamente de un ordenador, puede haber dejado varios rastros detrás de
sí.
Estas "cicatrices" podrían causar inconsistencias en todo el sistema,
o errores en los archivos de sistema (entradas del registro modificadas,
cambios en los paquetes de red, o alteraciones en la configuración
del navegador) que pueden afectar el rendimiento o desactivar
algunas funciones de Windows.
En este caso, es esencial tener un plan alternativo para proteger
los datos importantes, utilizando seguridad proactiva o haciendo
copias de respaldo frecuentemente.
Factores que complican la situación
Los virus se valen de una cantidad de técnicas para dificultar
la tarea de las aplicaciones antivirus. La mayoría usa distintas
formas de ocultar su presencia y, de esta forma, no ser detectados:
-
Empaquetadores (packers)
Son métodos para comprimir archivos ejecutables, utilizando
un algoritmo especial, que resulta desconocido para las
aplicaciones antivirus. De esta forma, estas no pueden descomprimir
el archivo para analizar el código
malicioso en su forma más
pura.
-
Cifradores polimórficos
Funcionan de modo similar al caso anterior:
el ejecutable original es cifrado usando claves
variables, de modo tal que la firma del código fuente
se renueva continuamente. Esta técnica vence cualquier
enfoque antivirus basado puramente en firmas.
-
Rootkits
Son dispositivos aparentemente inocentes,
que esconden la presencia de una aplicación
maliciosa dentro del sistema.
¿Qué examinan los antivirus?
Para ser completamente confiable, una aplicación
antivirus debe analizar todas las carpetas y procesos del
ordenador que se detallan a continuación:
-
Correo electrónico
Casi todas las soluciones antivirus pueden analizar los mensajes entrantes
y salientes en busca de contenido malicioso, y eliminarlo automáticamente.
-
Tráfico de red
Cada porción de datos que se envía o recibe desde Internet
deberá ser
analizada para verificar su legitimidad.
Los productos antivirus más
avanzados también pueden controlar y bloquear los programas que
se aprovechan de las vulnerabilidades de la Red. Estos programas
cargan automáticamente un código malicioso en el sistema,
al acceder a un sitio infectado utilizando un navegador que no
ha sido actualizado con los últimos parches de seguridad.
-
Configuración del sistema
Esto incluye el registro del sistema, las entradas de inicio, los
controladores y servicios, más los datos de
la estructura de la red, los complementos del navegador, y otras
ubicaciones internas.
-
Procesos activos
Comprende
todos los programas activos en ese momento, además de otros módulos
ejecutables. Abarca todo aquello que reside en la memoria
del ordenador.
-
Sistema de archivos local
Se refiere a los archivos, carpetas y discos duros del ordenador,
incluyendo los datos que pueden almacenarse en flujos alternativos
del sistema de archivos NTFS.
Medios de almacenamiento extraíbles
Esto incluye los dispositivos ópticos, las tarjetas de memoria,
y otros equipos digitales con módulos de memoria que pueden
conectarse a un puerto USB, como algunos teléfonos y los iPods.
-
Almacenamiento remoto
Esto incluye las carpetas compartidas dentro de una red local, los
dispositivos de respaldo de datos, y los sitios de Internet utilizados
para almacenar copias de seguridad.
¿Cuándo se activan los antivirus?
La tarea principal de una solución antivirus
es detectar las aplicaciones maliciosas y evitar que se la infección
se extienda, eliminándola antes de que pueda atacar archivos
legítimos.
Los antivirus generalmente ofrecen tres métodos de detección
y eliminación
de los virus:
-
Monitorización en tiempo
real
La aplicación antivirus vigila
continuamente la actividad del ordenador, y bloquea de forma
automática
las acciones maliciosas conocidas.
-
Análisis a pedido del usuario
La aplicación antivirus analizará el contenido del
ordenador en busca de archivos maliciosos cuando el usuario así lo
decida.
-
Análisis programado
El usuario
puede programar análisis futuros, que tendrán lugar
en la fecha y la hora especificadas, o ante un suceso particular,
por ejemplo cuando el ordenador
no registre actividad por un período de tiempo prolongado.
Resumen
Qué cosas pueden hacer los antivirus:
-
Analizar el contenido del ordenador en busca
de amenazas conocidas o identificables, y eliminarlas o desactivarlas.
-
Verificar cada archivo en particular, tales como
aquellos recientemente descargados de Internet, para controlar
que estén limpios.
-
Reparar archivos legítimos que ya hayan
sido infectados.
- Evitar que los virus identificables
se diseminen.
Qué cosas no pueden hacer los antivirus:
Inconvenientes potenciales de un antivirus:
-
Las amenazas desconocidas no pueden ser bloqueadas.
-
El método de trabajo reactivo implica una respuesta tardía para
enfrentar un virus.
-
Pueden surgir problemas de compatibilidad
o estabilidad, si se ejecuta más de
un programa antivirus simultáneamente en un mismo ordenador.
Conclusión
En este artículo hemos hecho una breve reseña,
para recordar las cosas que pueden y las que no pueden hacer los antivirus.
En base a la información expuesta, podemos concluir que este tipo de aplicación
es un elemento de presencia obligatoria entre las soluciones de seguridad de
un ordenador.
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