Conociendo más
sobre seguridad informática
Cortafuegos de Windows Live OneCare:
Una aproximación
rápida a un problema duradero
Introducción
A partir de junio, fecha en que Microsoft lanzó su
conjunto de herramientas de seguridad Windows Live
OneCare,
se han sucedido una serie de discusiones respecto de
cuánto
y cómo, el producto beneficiaría a usuarios
de ordenadores personales y si, realmente, brindaría
la protección deseada, de forma confiable y fácil
de utilizar.
A estas discusiones se sumaron las acusaciones
(http://sunbeltblog.blogspot.com/2006/06/microsoft-practices-predatory-pricing.html) respecto
de que Microsoftâ utilizaba políticas
de precios depredadoras
para eliminar la competencia y ponerle freno a la innovación
en lo referido a seguridad informática para usuarios
finales.
Para entender todos los ángulos de la discusión,
decidimos adelantarnos, e instalar el producto, llevando
a cabo nuestra evaluación respecto de la protección
del programa cortafuegos de OneCare.
Nos complace compartir los resultados de dicha evaluación
en esta sección mensual de seguridad informática.
A primera vista
La interfaz de OneCare luce sofisticada y bien
organizada; tiene una colorida ventana de información
desde la cual puede accederse a la configuración
y comandos del programa.
Está desarrollado utilizando
la tecnología .NET,
propiedad de Microsoft, y
necesita la instalación del paquete correspondiente,
antes de utilizarlo.
Como estábamos interesados principalmente en la
aplicación cortafuegos, analizamos en primer término
la pestaña correspondiente, disponible desde el menú de
configuración general.
Lo que
sigue es la descripción de nuestra experiencia y
las impresiones recogidas producto de su utilización.
Tratamiento que realiza el cortafuegos sobre
los programas
Por defecto, el cortafuegos de OneCare está configurado
para actuar, de forma automática sobre los
programas, controlando el acceso al mismo de acuerdo
a la política de comportamiento, creada y proporcionada
por Microsoft.
Los programas que
tienen permiso de conexión a Internet, se incluyen
en la mencionada política y el cortafuegos simplemente
les permite conectarse sin restricciones.
El problema con esta política es que cubre un
número
muy limitado de aplicaciones, y por lo tanto, el
usuario está respondiendo
continuamente las notificaciones de otros programas
absolutamente legítimos que procuran tener acceso
a Internet.
Por otra parte, no existe forma de saber
si el cortafuegos se encuentra en modo de acceso
automático
o definido por el usuario, ya que el primer modo
bloquea el uso del acceso del programa a Internet y en
seguida pregunta si debiese permitirse en situaciones futuras.
Lo que esto significa que, si un programa legítimo
solicita acceso a Internet por primera vez, en nuestro
caso el programa de conversación IM (Chat),
y no puede conectarse, después de un breve retraso,
aparece en pantalla un mensaje al respecto.
No es
realmente una característica de la “facilidad
de uso” el
negar la conexión a Internet a los programas que
intentan tener acceso por primera vez, y limita la
funcionalidad del programa hasta un reinicio que
restaure sus valores normales.
Los programas desconocidos
son controlados por el cortafuegos de forma tal
que les deja, a los usuarios, la impresión
que cada programa es un potencial culpable - al
ser bloqueado - hasta tanto se demuestre lo contrario.
No podemos decir lo mismo de cómo OneCare enfrenta
las pruebas de fuga (Leaktest) (http://www.firewallleaktester.com, http://www.pcflank.com).
Después de haberle permitido trabajar durante un
par de horas, creando una base de datos de un tamaño
razonable, con reglas de acceso a los programas, sometimos
al programa cortafuegos a una selección de
pruebas de fuga para verificar, de qué forma, el
programa protegería a sus usuarios, de hipotéticos
programas maliciosos que intentaran subir datos a
la red desde el ordenador.
Los resultados fueron muy pobres, ya que el cortafuegos
de OneCare pasó solamente
las pruebas de fuga más básicas y simples,
fallando en el resto.
Resulta gracioso, pero consideró a estas aplicaciones
de prueba como que se trataba de programas como el Explorador
de Windows, el navegador Internet
Explorer u
otros programas confiables, ampliamente utilizados
en un ordenador basado en tecnología Windows,
no pudiendo detectar, la tendencia de estas pruebas,
a imitar, a inyectar código, o a secuestrar
un programa confiable a nombre de quien obtener posteriormente
las credenciales de acceso.
Las implicancias de este pobre resultado, son de gran
envergadura: cualquier programa malicioso competente,
no tendría
ningún
inconveniente para robar datos de un ordenador “protegido” por OneCare,
mientras que el programa cortafuegos no emite ni
una sola señal para evitar que esto suceda.
Se trata de un
serio defecto, puesto que una de las principales funciones
de una aplicación cortafuegos es la protección
contra la conexión de programas no autorizados –tanto
entrantes como salientes; en consecuencia, OneCare no
resuelve los requisitos mínimos de una aplicación cortafuegos
eficaz.
El programa cortafuegos es tan básico
que incluso no estipula la creación de reglas avanzadas
para el acceso de los programas, ya que sólo
puede permitirse que un programa tenga acceso a Internet
o lo tenga denegado.
No puede definirse una regla,
que, por ejemplo, permita a la aplicación Internet
Explorer tener
acceso a algunos sitios Web y no a otros (tomando
como base direcciones IP, por ejemplo).
Así como tampoco es posible
especificar, por ejemplo, permisos de acceso temporal
y aplicar a los programas parámetros avanzados de
acceso a Internet, tales como la estipulación de
puertos de acceso seguro y protocolos de acceso para
un programa en particular.
A pesar de estas importantes deficiencias, OneCare tiene
otros aspectos, positivos y negativos, que vale la pena
mencionar.
Configuración de la red y prevención
de la intromisión
La aplicación cortafuegos de OneCare detecta
su configuración de red y puede limitar el acceso,
de otros miembros de la misma red, a sus archivos
e impresoras de usuario (una subred), estando restringido
el acceso a Internet.
Con sólo otorgarle a los programas acceso
a Internet, algo que resulta básico, dejan de poder
crearse reglas avanzadas o especificar configuraciones avanzadas
de “listas blancas” y “listas negras” de
ubicaciones remotas o hacer más complejo el acceso
al dominio de la red.
Las mismas limitaciones de
acceso se aplican a un escritorio remoto.
En forma sorprendente, OneCare carece de los
estándares aceptados en la industria de los sistemas
de seguridad informática respecto de intromisión,
detección y protección, utilizados por la
mayoría de las aplicaciones cortafuegos de terceros
(Outpost Firewall Pro, Norton Personal
Firewall).
Este es un serio descuido, ya que hoy
se encuentran disponibles muchas herramientas utilizadas
por piratas con las que se pueden generar
en forma automatizada y a gran escala, intentos de
intromisión,
en millares de ordenadores personales, procurando encontrar
aquellos que poseen una protección inadecuada, para
ser aprovechados en el futuro.
Estas herramientas son mejoradas
y ampliadas constantemente, generando inconvenientes
para los que Microsoft no proporciona ninguna clase
de protección
a los usuarios de su producto OneCare.
El paquete de filtros de OneCare está a
la par de sus competidores, y la capacidad de seleccionar
un rango de puertos para cualquier protocolo es una característica útil.
Funcionamiento y compatibilidad
Aunque el programa funciona rápido en un ordenador
de características medias, el tratamiento que da
a los programas que se ejecutan por primera vez, es inaceptable.
Por defecto, todos los programas ejecutados, se someten
a un análisis inicial de programas espía,
efectuado por el programa Windows Defender de OneCare (actualmente
en su versión beta 2), que retrasa la ejecución
de la aplicación cerca de diez segundos.
Detectamos,
hacia el final de nuestra evaluación, que esto no
se puede limitar a la primera ejecución
del programa ya que el programa Windows Defender se
actualiza independientemente de la actualización
del programa principal, y puede comenzar en cualquier
momento, sin importar, por ejemplo, de cuánto ancho
de banda se disponga. Si inicia, por ejemplo, cuando
el usuario está en
un punto clave en un juego en línea (aplicación
de alta demanda), podría
interrumpirlo.
También encontramos cuestiones relativas a la
compatibilidad de OneCare aunque no las que podrían haberse
esperado.
Antes de instalar el programa, teníamos
una aplicación cortafuegos ejecutándose
en nuestro ordenador (como muchísimos usuarios). ¿Sospecha
qué sucedió? El instalador de OneCare omitió advertirnos
la necesidad de desinstalar el programa cortafuegos
existente antes de realizar su propia instalación.
Así pues,
descubrimos que OneCare se ejecutaba en paralelo
a Outpost Firewall Pro, y que, este último,
era el primero en supervisar el sistema, realizar
preguntas y proteger al usuario, y no OneCare.
Antes de finalizar nuestra prueba, ocurrió otro
incidente desafortunado: OneCare bloqueó el
acceso conjunto a Internet de los navegadores instalados
en nuestro ordenador (Internet Exporer, Firefox)
permitiéndoles la conexión, sólo cuando la
aplicación cortafuegos se encontraba en modo
ocioso (apagado).
Fue aquí cuando nos alejamos de OneCare definitivamente
y sin demora.
Conclusión
Aunque el programa es muy intuitivo, agradable a la vista,
y fácil de utilizar – lo que resulta bueno
para un nivel de usuarios inexpertos – es funcionalmente
un gran retroceso y no tan solo no resulta útil
sino que puede tornarse peligroso, al dar una falsa
sensación de seguridad.
El producto OneCare de Microsoft necesita
una revisión seria antes de poder considerarlo como
algo más que una interfaz de lujo, sin seguridad
real por debajo de dicha cubierta.
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