El juego de ping-pong entre Microsoft
y los desarrolladores de aplicaciones de seguridad parece haber
terminado la semana pasada, cuando Microsoft anunció su intención
de compartir el código fuente de su mecanismo de seguridad,
conocido como Protección para el parche del kernel (KPP, Kernel
Patch Protection).
La Protección para
el parche del kernel, también conocido como PatchGuard, es una
nueva medida de seguridad introducida por Microsoft en el sistema
operativo Windows Vista x64.
Su finalidad es prevenir que
códigos maliciosos
reemplacen parte del núcleo de Windows con uno propio, y así vulnerar
el sistema operativo.
Sin embargo, un efecto secundario desafortunado de esta implementación,
es que crea limitaciones a los desarrolladores de aplicaciones
de seguridad independientes,
confirmadas por los investigadores de seguridad de todas partes
del mundo.
Anticipadamente, en julio de 2006,
Agnitum, junto con su proveedor asociado Sunbelt, plantearon
su preocupación por la introducción
de la Protección para el parche del kernel.
Grandes proveedores como Symantec y McAfee presentaron las
mismas inquietudes más
tarde.
Como consecuencia de esto, la Comisión Europea emitió una
advertencia a Microsoft de no dejar a los competidores fuera
del mercado de los programas de seguridad.
La comisión consultó a distintos desarrolladores de aplicaciones
de seguridad acerca de los inconvenientes que podrían tener con
Vista, y ha confirmado que tomará acciones si cree que Microsoft
quebranta las leyes antimonopolio.
Sin otra elección, Microsoft
evidentemente decidió dar un paso atrás, al menos oficialmente.
El viernes 13 de octubre, la empresa informó que modificaría
la protección para el parche del kernel, para permitir que las
aplicaciones creadas por los desarrolladores independientes atraviesen
esta medida de seguridad.
Así, también brindarían
a los usuarios finales, la posibilidad de elegir su programa
de seguridad preferido.
Para hacer esto, Microsoft crearía una Interfaz de programación
de aplicaciones (API), que permita a los desarrolladores acceder
al núcleo del sistema operativo, y desactivar el Centro de seguridad
en Vista.
Esto ciertamente sonó alentador.
Microsoft, después de todo, decidió hacer cambios al
verse acorralado en una esquina por la Comisión Europea y los
principales proveedores de seguridad.
Pero, ya que Windows Vista está próximo
a desembarcar en algunas semanas, no dispondremos del tiempo necesario
para brindar a los usuarios una cantidad significativa de herramientas
de seguridad, para que hagan su elección.
Presumo, que también deberíamos
tomar nota del día en que Microsoft hizo este anuncio: viernes
13, una fecha no acorde para las buenas noticias en el transcurso
de la historia. Porque, ¿cuál
fue la novedad del día? Según TechWeb:
"Microsoft no implementará las
API para PatchGuard en la primera edición de Vista, pero las
lanzará con el primer Service Pack (Paquete de mantenimiento).
Por lo general, Microsoft desarrolla un Service Pack inicial
después de 12 a 18 meses a partir
del lanzamiento de un sistema operativo."
Hemos contactado a Microsoft para
intentar ponernos de acuerdo. Tenemos confianza. Desde el
punto de vista de Agnitum, Microsoft ha tomado una decisión
positiva, pero aún no tenemos las API para analizarlas.
Y por supuesto, los perdedores más grandes aquí van a
ser los usuarios.
A menos que Microsoft cumpla con su anuncio original
de tener disponibles APIs para la Protección del parche del kernel,
esta semana. Lo más
probable es que Vista se comercialice con una "alternativa" de
soluciones de seguridad de un solo desarrollador: Microsoft.
Una compañía
no precisamente aclamada por su atención a la seguridad de los
ordenadores.
Cuando tengamos nuevas noticias
de Microsoft, le informaremos. ¡Permanezca sintonizado!