La actividad es desarrollada sin protección alguna
Configuración:
Un ordenador con un sistema operativo Windows XP recién instalado y con todas las actualizaciones de seguridad correspondientes, es utilizado para navegar por Internet.
Una persona recorre la Red buscando nuevos protectores de pantalla, después abre algunos mensajes de correo electrónico, y también descarga archivos.
Muchos usuarios realizan alguna de estas tareas a diario, y la mayoría de ellos lo hace sin pensar siquiera en las cuestiones relativas a la seguridad. Pero, a pesar de que parezca seguro, permanecer en línea sin la protección adecuada, podría estar plagado de peligros.
Como ocurre habitualmente, el protector de pantalla elegido incluye algún contenido adicional integrado (generalmente un programa de publicidad no solicitada), y el usuario comienza a recibir mensajes electrónicos que podrían contener archivos adjuntos maliciosos y enlaces a sitios que hospedan virus.
Sin protección alguna, la actividad y las acciones de los programas que se podrían obtener como resultado de ciertas decisiones del usuario, no pueden ser monitorizadas o controladas. A causa de esto, virus y programas espía pueden diseminarse fácilmente en el ordenador desprotegido.
La primera demostración en vídeo muestra cómo
sucede esto y de qué manera este ordenador “desnudo” es
vulnerable a los peligros que acechan en Internet.
Resultado obtenido:
Al pulsar el botón izquierdo del ratón sin detenerse a pensar, los usuarios pueden infectar fácilmente sus ordenadores con publicidad no solicitada, troyanos y otros códigos maliciosos en un periodo de tiempo muy breve.
Sin protección, la infección es un hecho para cualquier persona que esté en línea.
Por supuesto, nada de lo que se ve en el vídeo habría sucedido si el usuario hubiese instalado una solución de seguridad que monitorice y controle la actividad de los programas, bloqueando los comportamientos sospechosos o maliciosos antes de que se produzca la infección.